12 septiembre 2014

La dolce vita



A veces por la noche, esta oscuridad y este silencio me oprimen. La paz me da mucho miedo, la temo más que a ninguna otra cosa. Imagino que es solo apariencia y que oculta el infierno. Pienso qué es lo que verás mis hijos mañana. ¡El mundo será maravilloso!, dicen, y no sé en qué se basan, si hasta una llamada de teléfono basta para que se acabe todo.
Debemos vivir fuera de las pasiones, fuera de los sentimientos, en la armonía de la obra de arte lograda, en ese orden encantado. Deberíamos amarnos tanto como para vivir fuera del tiempo, distantes... distantes.

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