24 septiembre 2012

Fin de semana John Waters.

Este finde, definitivamente, ha estado marcado por la figura de John Waters.

El viernes el éxito absoluto de la fiesta Female Trouble con una visita posterior a Polaroid Club donde Sebas, más conocido como El Puto Amo, me regaló esta virgencita para mi bizarro altar de ídolos :D
Todo muy "abuela de Pecker".
Estoy pensando incluso hacerle un velito negro para los días de fiesta.

El sábado fui a recoger el libro que encargué hace unas semanas: Majareta de John Waters.
Tiene muy buena pinta aunque aún no he podido empezarlo porque la verdad es que los preparativos para el comienzo del curso me tienen anulada.

Por otra parte encontré una entrevista muy interesante a este dios del cine trash realizada tras el estreno de Los Sexoadictos, su última película, para el periódico El Mundo y he visto apropiado e interesante para los que sé que sois fans.

Los Ángeles.- A pesar de que reconoce que los nuevos tiempos le han obligado a reciclarse, John Waters (Baltimore, EEUU, 1946) asegura que este cambio no le ha hecho perder su habitual estilo provocador. De hecho, la comedia 'Los sexoadictos', su última creación, no podía ser más explícita en cuanto a la crítica a que somete a la sociedad americana.
En ella Waters retrata, en clave de comedia, el cambio sufrido por una mujer reprimida (Tracey Ullman), que pasa a ser una golfa empedernida después de sufrir un golpe en la cabeza. El proceso en cuestión pondrá de relieve el efecto que el sexo tiene sobre la comunidad, siempre atenta y obsesionada con mantenerlo tan lejos, y tan bajo llave, como sea posible.





PREGUNTA.- ¿Por qué decidió hacer este filme?

RESPUESTA
.- Cuando hago una película lo que me pregunto es con qué género me lo puedo pasar bien. Quería hacer una comedia acerca del miedo al sexo y sobre cómo sería la personalidad de alguien que no pudiera controlar su actividad sexual. Una película que mezclara este tema con algo de los Three Stooges (cómicos de la década de los 30 muy famosos en los EEUU) y que también fuera sexualmente educativa. Los fetichismos ridículos que incluyo, por ejemplo, son una buena base para la comedia.

P.- ¿Qué conclusiones espera que saque la gente tras verla?
R.- Que sean más tolerantes pero que, al mismo tiempo, cuestionen las cosas. ¿Se puede ser demasiado tolerante? Yo, por ejemplo, a pesar de que soy liberal, me río de los liberales.
 

P.- En su película algunos protagonistas son adictos al sexo, ¿qué piensa de los que sufren este tipo de trastorno?
R.- No sé si creerme su existencia. Pienso que es una consecuencia de los excesos de la sociedad capitalista. Si te estás muriendo de hambre, ¿puedes ser adicto al sexo? ¿Hay reuniones de adictos al sexo en Etiopía? Lo dudo. Creo que tenemos demasiado tiempo libre.

P.- El filme ha recibido críticas muy duras de grupos religiosos en su país.
R.- Sí, de grupos católicos.
 

P.- En España, como sabrá, el catolicismo es mayoritario...
R.- Pero en España ser católico es como ser blanco, todo el mundo lo es. Pero es aquí (en los EEUU) donde tenemos algunos seguidores de esta religión que están locos. La Liga Católica me atacó cuando estrenaba la cinta, como si estuviéramos en los 50. Puede que odies mi película, pero no tiene mala leche, no degrada a las mujeres. Es más, no creo que ni siquiera sea sacrílega, si uno cree que dios nos dio el sexo. ¿Por qué no puede haber milagros sexuales? Mi película es un proyecto prorreligioso, feminista y para toda la familia.
 

P.- ¿Le molestó que en su país le dieran una catalogación NC-17, que prohíbe a los menores de 17 ver la película?
R.- No me molestó creativamente, pero sí económicamente, porque en mi contrato tenía que entregar una película de categoría R (con ella los menores sí que pueden entrar a la sala, pero acompañados de un adulto). Y eso es lo que hice. Que yo sepa, es la primera vez que a una comedia americana, sin ser explícita, le dan esa catalogación. En muchos países hay sistemas de catalogación de películas, pero sólo en el nuestro tiene un estigma. Si recibes un NC-17, hay salas que no quieren pasar tu película y ciertos periódicos no aceptan materiales promocionales. Del póster tuvimos que hacer tres versiones. Uno para las ciudades, en el que se podían ver los pechos ridículamente grandes del personaje interpretado por Selma Blair; otro para el Medio Oeste, en el que las tetas tuvieron que reducirse, y otro para el Estado de Utah, con ellas todavía más pequeñas. Increíble. Y eso que se trata de una comedia. Un chiste, vaya.


2 comentarios:

Irene -Sobrevielart- dijo...

Full of grace!!

Ess virgencita es maravillosa, muy digna del pos :)!

Issis Starlust dijo...

Menos mal que aún hay gente con detalles geniales que te hacen ser un poquito mas feliz.