25 septiembre 2010

La dama de Shalott



Una blancura que fría se estremece,
y una brisa suave, y quejumbrosa, recorre esa ola que se mece,
y a Camelot, desciende temblorosa.

Cuatro murallas grises
cuatro estandartes
cuatro torres que esculpen en el cielo
el desgarrado llanto de las flores
y a la Dama de Shalott
el silencio cubre como un velo.
Luz trémula que bajo el cielo muere
y susurra a la Dama de Shalott
mientras sus recuerdos teje
en un paño de alegre color.
Ella teje de noche y de día
un mágico paño de alegre color
mientras escucha una voz que le susurra
que sobre ella caerá una maldición
si mira hacia Camelot...
Ella ignora esa voz maldita
y sigue tejiendo sin cesar
aunque agoniza de dolor
... la Dama de Shalott.

Pintura: John William Waterhouse
Poema: Alfred Tennyson